Línea 7 del Metro recibe aprobación ambiental: unirá Renca y Vitacura en 40 minutos y podría inaugurarse en 2027

La nueva línea comprende un trazado de 26 kilómetros y 19 estaciones repartidas entre Renca, Cerro Navia, Quinta Normal, Santiago Centro, Providencia, Las Condes y Vitacura.


Este Martes, la Comisión de Evaluación Ambiental Metropolitana dio luz verde al Estudio de Impacto Ambiental de la nueva Línea 7 del Metro de Santiago. Con esto, la obra queda a la espera del informe del Ministerio de Desarrollo Social, tras el cual Metro podrá comenzar con las obras.


El proyecto, que costará cerca de 2.500 millones de dólares integrará a tres nuevas comunas a la red de Metro, Cerro Navia, Renca y Vitacura. En particular, en Renca se ubicarán las estaciones Infante (José Miguel Infante con Vicuña Mackenna) y la terminal Brasil (Vicuña Mackenna con Brasil) además de los talleres y cocheras.

AS-2002-460 | Talleres Puente Alto L4


Cuando la obra sea inaugurada en 2027 permitirá conectar Renca con Las Condes en 43 minutos, reduciendo ampliamente los actuales tiempos de viaje, que según cifras del Ministerio de Transportes alcanzan la hora y veinte minutos. También permitirá combinar con las líneas 1, 2, 3, 5 y 6. Se estima que más de 1.360.000 personas serán directamente beneficiadas con este nuevo tramo del tren capitalino.


Según los datos de la licitación, se comprarán además 37 trenes con cinco coches cada uno, capaces de llevar hasta 1.200 pasajeros en cada formación y tendrán sistemas de conducción autónomos. Aunque en el Metro de Santiago sólo han operado vehículos franceses (Alstom) y españoles (CAF), se cree que la Línea 7 podría ser la primera en incorporar trenes de la empresa china CRRC.


Metro no cedió por cocheras


Desde que se anunció el trazado definitivo de la L7, suscitó polémica la intención de la empresa estatal de expropiar un terreno de 17 há contiguo a la Costanera y el río para instalar sus cocheras y talleres. Desde el municipio exigieron que éstas se construyeran de manera subterránea, dejando libre la superficie para la construcción de viviendas sociales, áreas verdes y servicios.


Pese a la preocupación de vecinos y urbanistas sobre las externalidades negativas que los talleres pueden generar, como ruido y vibraciones, Metro no dio su brazo a torcer debido al alto coste de soterrar dicha instalación, el cual se elevaba a cerca de 500 millones de dólares. La negativa reavivó el debate sobre la desigualdad en los estándares de la obra pública según el lugar de la ciudad en el que se ubican.


“En Las Condes y Vitacura las autopistas y el Metro van bajo tierra. Si las cocheras de la Línea 7 se construyeran en Estoril (Las Condes), de seguro serían subterráneas”, llegó a señalar el Alcalde de la comuna Claudio Castro a mediados de 2019.


Se espera que antes de fin de año comiencen los trabajos de preparación de los terrenos para las obras civiles principales. Estas faenas se concentrarán en los talleres y en el sector del Perejil, desde donde se realizará la excavación de los túneles.