Las definiciones de Claudio Orrego, candidato a Gobernador Regional

El ex-alcalde de Peñalolén, dos veces Ministro y ex-Intendente de la Región Metropolitana vuelve a la carga a la búsqueda de convertirse en el primer Gobernador Metropolitano electo. Uno de los pocos que “ganó” en las discretas primarias de noviembre, Orrego necesita al menos un 40% de los votos para ser electo. De no superar esa cifra ninguno de los candidatos habrá segunda vuelta. En diálogo con El Radar Renca, el candidato esbozó sus principales propuestas “para un Gran Santiago”.


Hace cerca de un mes y medio ganaste en forma holgada una primaria donde sin embargo votó muy poca gente. ¿Con qué sensación quedaste después de ese proceso?

Hay que partir diciendo que Chile no tiene mucha cultura de primarias legales, es algo relativamente nuevo. Si a eso le sumas que cargo que la gente no conoce y en medio de una pandemia, es mucho más difícil que la gente participe. Aún así, entre que 5 presidentes de partido me nominen a que lo hagan 140.000 vecinos de la región, sin dudas prefiero lo segundo. 

El 70% de la población de la Región Metropolitana vive en comunas gobernadas por alcaldes de derecha. La semana pasada se sumaron a la competencia Catalina Parot y el Rojo Edwards, y por el otro lado se inscribió Maltés. ¿Se le complica el cálculo electoral al candidato Orrego?

Para nada doy esto por corrido, desde acá vamos a dejar todo en la cancha. Es evidente que haber sido Intendente 4 años me da cierto nivel de experiencia y conocimiento que la gente valora, hemos recorrido varias veces todas las comunas de la Región, incluida Renca. En abril votarán tres millones y medio de personas. No sé si dará para que alguno supere el 40%, pero estamos entusiasmados y contentos con el desafío.

Estamos entrando en la llamada “segunda ola” de una pandemia que ha impactado en lo sanitario, en lo económico y en lo emocional. De ser electo, cuáles serían las primeras medidas para enfrentar esta crisis?

No cabe duda que la pandemia nos ha golpeado no sólo por la cantidad de contagiados y de fallecidos, también está el drama de las ollas comunes, problemas de salud mental, rubros que están prácticamente al borde de la quiebra, aumentó el desempleo, etcétera. Sólo en la Región Metropolitana se calcula que se han perdido más de setecientos mil empleos. Aunque hayan algunos fondos que se puedan invertir donde corresponda, donde más se necesite, es obvio que el Gobernador no puede hacer todo, pero puede ayudar a coordinar.  

A mí me ha sorprendido que cuando algún municipio hace bien su trabajo, como el caso de la trazabilidad de Renca con el proyecto Centinela, no haya una mesa de trabajo capaz de decir mira, aquí hay una buena experiencia, masifiquémosla en toda la región en 24 horas. El Gobierno Central lamentablemente pensó que el problema estaba sólo dentro de los hospitales y no es así. Hay que reunir a todos los actores y ofrecer soluciones sanitarias, económicas y sociales coordinadas. Poner a trabajar al BancoEstado, la CORFO, los municipios y privados en enfrentar juntos las necesidades de la gente, donde el Gobernador asuma un papel activo como director de orquesta.

En una entrevista reciente dijiste que la inseguridad es el principal problema de la Región Metropolitana, ¿Tienes pensado impulsar un plan integral de seguridad que implique más que relocalizar Carabineros e instalar más cámaras?

Tenemos que hacer un proyecto con participación de los municipios, de la comunidad y de los académicos y fortalecer la prevención del delito. Hay que apuntar a la salud mental, reducir el consumo de drogas en jóvenes y la deserción escolar, etc. Segundo, seguridad comunitaria: trabajo con comités, alarmas comunitarias, luminarias, recuperar sitios eriazos y más. 

Por otro lado, reinserción. Si no somos capaces de darles herramientas laborales a las personas presas, no nos extrañemos que salgan de la cárcel y al día siguiente estén cometiendo delitos de nuevo. Y por último un mayor control e inteligencia, por que Carabineros tiene información, la PDI tiene información, los municipios también, pero nadie mapea esto ni hace el cruce de datos, hay que articular eso.

¿Y respecto al crimen organizado?

Si tuviera que hacer lobby legislativo como Gobernador pondría la prioridad en dos cosas: Reforma integral al sistema de control de armas, con trazabilidad de armas y también de las municiones, y levantamiento de secreto bancario a personas investigadas por narcotráfico. Los soldados que mueren todos los días en las poblaciones se reponen en 24 horas, pero cuando le tocas a un narcotraficante su propiedad en Chicureo, su auto Mercedes Benz y sus cuentas no sé donde, ahí se está atacando de verdad el corazón del problema.

Otro de los dramas que afectan a los santiaguinos y mucho más a los vecinos del Santiago Rural es el tema de la movilidad. Durante la pandemia creció de forma importante el uso tanto del auto como de la bicicleta y varios proyectos de transporte público quedaron detenidos. Si te toca volver a poner en marcha a la ciudad, ¿a qué medio de transporte pondrías en la vía exclusiva?

Soy de los que cree que mientras no exista una autoridad metropolitana de transporte como en muchas otras grandes ciudades se hace muy difícil tener un plan de movilidad coherente. Tenemos que empezar a acostumbrarnos a mezclar la planificación urbana y la movilidad sustentable. Si por ejemplo la ciudad crece hacia el poniente, no basta con ampliar la Autopista del Sol, si no que hay que aumentar la red de ciclovías, buses, terminar de construir el tren a Melipilla, colocar puntos de carga de vehículos eléctricos, etcétera. Lo mismo en Renca y otras comunas del sector norte, es un tema de justicia territorial también.

Bueno, a Til-Til se mandan todos los días 3 trenes con basura pero no están considerados en el metrotrén Santiago-Batuco.. 

Claro, y aunque sean una comuna de sólo 17.000 personas merecen estar incluidos en un plan de transporte que les garantice acceso a la ciudad. Es parte de la compensación que tenemos que entregar a los que se sienten desplazados del desarrollo de la ciudad, y eso incluye a sectores de Renca también.

Respecto a los ciclistas, lo primero es fiscalizar la velocidad de los automovilistas. No basta con decir que el máximo es de 50 km/h, es cosa de pararse en Jorge Hirmas o en Dorsal, todos de 70 para arriba. Y si no se puede fiscalizar con Carabineros entonces con inspectores, o con cámaras, fotorradares, lo que sea. Bajar la velocidad significa salvar vidas de ciclistas y peatones y hay que hacerlo ya. Y segundo, mientras se diseña el plan maestro de ciclovías, ir avanzando en la demarcación de 200 km de vía segregada para la bicicleta, que en pandemia ha tenido un boom en su uso.

En 2017, en tus últimas semanas como Intendente emprendiste una campaña contra los “guetos verticales”, que en algunas comunas se siguen construyendo pese a las advertencias de arquitectos, urbanistas, salubristas y demás. ¿Cómo se les pone freno desde el nivel Metropolitano y como se enmienda allí donde ya existen?

Generalmente dan cuenta de fallas. Los guetos horizontales son falla del Estado, mala planificación urbana, falta de coordinación interministerial, etcétera. El gueto vertical, por otro lado, es una falla de mercado, que privilegia la rentabilidad por sobre el bienestar de las personas. Tenemos que apoyar a los municipios para que actualicen sus planos reguladores y pongan freno a estas mega-construcciones que en lugares como Estación Central crecieron sin control. Algo similar pasa en el tema medioambiental, ya no que no existe un plan regional de ecología o cambio climático. 

Bueno, estaba el Santiago Respira, con resultados no muy claros..

Por eso hay que pensarlo desde el nivel regional. Y no olvidarnos de temas como la protección de los ríos desde los glaciares hasta la desembocadura, el cuidado de los humedales, medidas para enfrentar los vertederos ilegales, que la industria contaminante entregue las compensaciones pendientes a los vecinos. También creo que hay que potenciar programas como el Santiago Recicla y Cuidado con el Perro, entre otros. En algunas cosas tendremos instrumentos a nivel regional, en otras vamos a tener que presionar al Gobierno para que impulse una política pública. Tenemos que saber caminar y mascar chicle, no queda otra.

¿Y qué rol tendrán los municipios?  

Hay que apoyarlos en sus peleas específicas. En el caso de Renca para ponerle freno a los basurales que aparecen al lado de las autopistas, por ejemplo. Hay que decirlo, a muchos municipios les cuesta enfrentarse y les queda grande la mafia de la basura. Si no reciben el apoyo decidido del nivel regional no llegamos a ninguna parte. 

Pasando a otro tema, en abril serán elegidos los delegados a la Convención. ¿Qué expectativas tienes del proceso constituyente?

Tengo muchas expectativas pero también razonables. No soy de los que creen que la nueva Constitución para resolver todos los problemas de desarrollo económico, social o político de Chile. Ahora, los constituyentes deben entender que están ahí para hacer la nueva hoja de ruta, no dedicarse a pelear y sacarse fotos, porque lo único peor que tener una mala Constitución es no tener una. Dice el dicho que cuando uno tiene un martillo todos los problemas parecen clavos. Y claro, la Constitución es una herramienta más de las muchas que tenemos que tener, qué son las políticas públicas. 

Aparte de eso, yo creo que en la Nueva Constitución debería incluirse un capítulo sobre gobiernos regionales y municipios. Si tú le preguntas a cualquier alcalde si está satisfecho con las atribuciones que tienen te dirán que no, porque les falta más plata y más poder político. Dos cosas que la Gobernación sí tendrá y que debe poner a disposición de los municipios. 

¿Aunque eso signifique perder poder?

Esta elección de Gobiernos Regionales y el Plebiscito se conquistaron en contra de los gobiernos, los tecnócratas y los parlamentos de turno que no querían cambios. De llegar a la Gobernación, lo que más haremos será repartir poder.  

Acerca del autor

Website | + posts

Editor en Radar Renca. Orgulloso renquino.